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Este blog esta diseñado por docentes en formación que se cuestionan cómo -y cuánto- determinan las expresiones culturales la configuración de nuestra identidad. Se presentan diversos recursos que pueden ser tratados en el aula en pos de fomentar una actitud crítica, consciente y fundamentada en los y las estudiantes. En el aula siempre existe un posicionamiento político, por ello es fundamental ser conscientes del mensaje que se transmite y dar espacios a la reflexión.

Cerro Huelén - Santa Lucía


Como equipo de docentes consideramos fundamental la formación integral de los y las estudiantes de la generación de hoy en día. Hemos hecho un diagnóstico de estudiantes en las aulas hoy, y consideramos que, muestran desinterés respecto a la interacción con la comunidad, conocer la historia de su ciudad, comprender quienes y como estaba poblado el centro de Santiago antes de que ellos, ellas y hasta sus familiares llegaran al mundo.

En particular, para suplir ciertas falencias visualizadas, proponemos visitar, recorrer e interactuar con el cerro Santa Lucía y sus alrededores. Considerando su historia como herramienta importante para iniciar y potenciar el interés nuestra historia y en la interacción con la sociedad en la que estamos insertos hoy.

El fondo motivador de la actividad, además de lo mencionado anteriormente es el conocer, mediante distintas fuentes, por qué el cerro primeramente llamado Huelén es renombrado como cerro Santa Lucía. Es necesario destacar que la denominación de cerro Huelén estuvo en manos de los antiguos habitantes del centro de Santiago, más precisamente por Mapuches. Cabe destacar que la palabra Huelén significa “dolor” o “sufrimiento” y se piensa que ese nombre le es adjudicado por lo achatada de su forma.

Para la actividad, es necesario contar con dos docentes que se encuentren de módulo fijo. Uno en el archivo nacional, ubicado en Miraflores N°5 y otro en la escultura de Pedro de Valdivia en el interior del cerro Santa Lucía.

En el módulo del archivo nacional se les explicará, a grandes rasgos, cómo buscar información. Con el objetivo de presentar mencionado lugar como fuente confiable de hechos históricos. En el módulo se les solicitará a las y los estudiantes que indaguen todo lo acontecido respecto al cerro Santa Lucía y su cambio de nombre, como palabras clave se les dirá el nombre de Pedro de Valdivia, Cerro Huelén y se les mencionará la fecha del cambio de nombre (13 de diciembre de 1540).

Teniendo en consideración la siguiente información: “Pedro de Valdivia subió al cerro el 13 de diciembre de 1540, el día de Santa Lucía de Siracusa. Negoció con el cacique Huelén Huara, y así consiguió quedarse con la explanada”, cuenta el experto en historia urbana Luciano Ojeda sobre el verdadero origen del nombre del cerro, que pasó de llamarse Huelén a Santa Lucía.” 

Para el módulo de la escultura de Pedro de Valdivia, presentarán la información encontrada y la compararán con la que dice la placa recordatoria en el inferior de la estatua. Este ícono del cerro está en su interior.

Además hay que tener en consideración que, el enfoque de esta actividad, está en la integración del espacio a las personas, para revitalizarlo como el paseo urbano que fue desde 1874, con recorridos, terrazas, capillas, castillos, fuentes y esculturas.

Para conceder y suplir la falta de interacción se propone que durante todo el recorrido por grupos de trabajo busquen opiniones de la gente y las registren en guías de investigación que serán solicitadas al final del recorrido.

Tendrán preguntas como:

-       ¿Usted sabía como llamaban antiguamente a este cerro?

-       ¿Conoce la historia sobre el porqué el cerro Huelen pasó a llamarse Santa Lucía? – si no la conoce, comentar la información que han recopilado en el archivo nacional.


Museo de la memoria, un espacio de formación ciudadana





El museo de la memoria cubre un período especialmente sensible en la historia reciente de nuestro país. Pese a la fuerte carga emotiva que para muchas personas existe en el lugar, y que requiere tratar con especial tacto la interacción con el espacio; para muchos de los estudiantes en edad escolar los sucesos ahí descritos pueden resultar lejanos y ajenos. Para individuos sin una relación familiar directa con los eventos ahí mostrados, y que de alguna manera están acostumbrados a escenas de violencia y crueldad en películas, videojuegos y otras representaciones, es importante buscar la forma de conectar lo mostrado en el museo de manera que no quede como algo irreal.

Teniendo esto en mente, e imaginando la preparación de una visita de uno o varios cursos de un colegio al espacio, pensamos una propuesta de diseño que se  centre en algún aspecto concreto de la formación valórica y que posibilite relacionar lo expuesto en el museo con la realidad

En efecto, un aspecto que nos llamó la atención cuando visitamos el museo fueron los recortes de prensa y la forma como se presentaban las noticias. Algunas eran parte de reconocidos montajes, como el asesinato de Lumi Videla, o la matanza de militantes del MIR en Argentina conocida como operación Colombo; otras reflejaban un determinado tono de connivencia y adulación con Pinochet y la dictadura; y también estaban aquellos en que se menospreciaban eventos relevantes -como la muerte de Neruda- ante otros más triviales.

Considerando estos elementos, la propuesta es pedir a los estudiantes que registren en su visita aquellos elementos de la prensa que les llamen la atención, para luego compararlos con la actividad de los medios en la actualidad y realizar a partir de ello una reflexión de la situación de los medios de comunicación bajo gobiernos dictatoriales y democráticos. Se espera desarrollar una reflexión más amplia que permita dar cuenta del rol y la importancia de los medios de comunicación y su valor para garantizar los derechos humanos, pero también la importancia de mantener una visión crítica y desconfiada respecto a la forma en que se nos presentan los hechos.


Formación Ciudadana en el aula y en la Escuela

Generar políticas educativas orientadas a la formación ciudadana es fundamental en los colegios, ya que, al ser la escuela uno de los lugares donde los y las jóvenes pasan gran parte de su infancia y juventud, es por tanto un lugar que tiene gran influencia en el pensar y actuar de los y las jóvenes. Fomentar un espacio dónde los y las estudiantes puedan cuestionar, y tener una visión crítica de nuestro país y del mundo, junto con fomentar valores como el respeto a la cultura, a la comunidad y a la diversidad permite ser conscientes de qué queremos construir en el futuro. Los y las jóvenes deben ser participes de los procesos y de las decisiones, ellos y ellas son agentes de cambio. }

A continuación les dejo un vídeo que presenta diferentes proyectos de formación ciudadana a la lo largo de nuestro país:


"hay que tratar de traer al presente lo que fue nuestro pasado, porque si nosotros tenemos conocimiento de nuestro pasado, vamos a entender nuestro presente y nos vamos a poder proyectar"

Formación ciudadana en el aula: Discriminación

La discriminación a una persona o un grupo de personas, es una problemática social que se encuentra presente en muchos ámbitos de nuestra sociedad. La creciente llegada de inmigrantes en nuestro país ha provocado una transformación en la cultura educacional, ampliando la diversidad que comúnmente estaba acostumbrada las aulas chilenas, compartiendo así estudiantes de diferentes países: chilenos, venezolanos, colombianos, peruanos, entre otros. Como docentes, debemos enfrentarnos  a diversos problemas que conlleva ésto, entre ellos, un currículum des contextualizado a estas situaciones o a una ausencia de propuestas curriculares interculturales para abordar dicha diversidad. Otro problema, son las situaciones de discriminación que podrían ocurrir dentro del aula.  ¿Cómo trabajar la discriminación hacia los inmigrantes en el aula?

Se propone el siguiente video de la canción "Me Gritaron Negra" de Victoria Santa Cruz para tratar la discriminación  y el racismo en el aula. 


En primer lugar, el video permite presentar el tema, pero además permite apelar a los sentimientos y subjetividades de los y las jóvenes. Se puede situar a los y las jóvenes en la posición de la mujer y preguntarles qué sentirían ellos/as si le gritaran negro/a. Por otro lado, se puede analizar y reflexionar en torno a la transformación que tiene la mujer y el empoderamiento que se ve reflejado. ¿Qué mensaje entrega la mujer finalmente?

El mismo video también puede ser utilizado para abordar la desigualdad de género ¿Será lo mismo una mujer negra que un hombre negro? ¿En qué momentos no nos sentimos cómodas solo por nuestra condición de mujer? ¿De qué manera nos sentimos o no representadas por las cualidades que la gente me identifica? ¿Cómo podemos actuar en el momento en que nos adjudican una cualidad con la que no necesariamente nos identificamos? ¿Será que la definición de ser mujer está permeada por lo que no hacen creer que somos, y no por lo que verdaderamente sentimos?

Como docentes tenemos una responsabilidad en la formación de los sujetos. Debemos ser conscientes del trabajo y proceso llevado a cabo en el aula con nuestros estudiantes, con el propósito de entregarles una educación en valores sociales, como la responsabilidad, la participación y el respeto a la convivencia y a la comunidad. 


Guerra y deshumanización

Un aspecto interesante a presentar al aula en el contexto del respeto a los derechos humanos es, precisamente, la deshumanización de ciertos individuos. Este tema es recurrente en la historia, pero también en la actualidad que se pretenda separar a individuos o grupos de individuos “ellos”, presentándolos como distintos y separados de “nosotros”.

La Historia

En un sentido, la deshumanización se trata de un mecanismo psicológico que permite a quienes están enfrentados combatir. Para ponerlo con crudeza, cuando lo que se necesita es aniquilar a otra persona, la empatía es un problema y no una virtud para tal propósito. Reconocerse en ese que se quiere destruir hace más difícil llevarlo a cabo y de manera más o menos consiente se busca limitar su condición de ser humano.
Un ejemplo de ello es la conceptualización que hacían los partisanos que combatían contra la invasión nazi en Ucrania y que queda retratado en el libro “El comité regional clandestino actúa" de Alexei Fiódorov.

Para el guerrillero, el fascista era un ser sin alma. ¿Qué pensaba, con qué soñaba, cuáles eran sus convicciones? Nada de ello le interesa en absoluto. El aspecto exterior de los alemanes, su ropa, absolutamente todo, le producía repulsión. 

De lo que se trata es de despojar al enemigo de su dignidad inherente como ser humano, por eso el “fascista” carece al menos de algunas características humanas: el alma.

La actualidad

Lamentablemente, a veces se pretenden utilizar códigos propios de la guerra a nuestra realidad sin valorar adecuadamente las consecuencias. La guerra contra el narcotráfico o la guerra contra la delincuencia, tienden a repetir la idea de un enemigo al que se le coarta su dignidad. El encapuchado es siempre “otro”, no alguien que pueda ser uno de “nosotros”. Cuando hay protestas estudiantiles, existen los “infiltrados” (¿Infiltrados desde dónde? ¿Infiltrados por quién?), que nunca pueden ser estudiantes.
En la misma lógica, el escenario construido en la Araucanía genera las condiciones para explicar lo que ocurrió con el comunero Catrillanca. Por supuesto que existen responsabilidades individuales ineludibles, pero también la instalación de la idea de la guerra con el “comando jungla” y el numeroso despliegue de medios militares que lo acompaña, favorece la instalación de la lógica de la guerra y la justificación del asesinato. 
Cuando las primeras informaciones del caso fueron presentadas, la autoridad justificaban la acción de fuerza en los antecedentes penales de la víctima (que luego se demostraron falsos) y en su supuesta participación en un delito previo de robo.
El subtexto subyacente es que un “delincuente”, un “encapuchado” o un “violentista” no goza del mismo tipo de garantías y derechos que el resto de los ciudadanos, como si eso pusiera en cuestión su dignidad humana.

Formación Ciudadana a partir de Dilemas Éticos

¿Por qué incorporar dilemas éticos en el aula?

Un dilema ético permite generar cuestionamientos respecto a un determinado tema, cuando se comparten perspectivas frente a este dilema, ya sean reflexiones o posibles soluciones particulares, se enfrentan subjetividades que dialogan con el propósito de consensuar criterios de acción.

Cuando estos dilemas son llevados al aula, permite que las concepciones, principios e ideales mediados por la socialización primaria -principalmente- se vean interpelados por los pensamientos que tienen tus pares o por lo que tiene el o la docente. Mediante esta conversación, se pueden generar nuevas reflexiones y/o cuestionamientos con respecto a los propios valores y la propia forma de ser de ese entonces. 

A continuación, se presentan dos problemas éticos los cuales pueden ser llevados al aula: 

Primer dilema ético:

Un joven está profundamente convencido de una existencia pacífica, ha vivido su vida pensando que la violencia es intrínsecamente mala. Ha intentado con bastante éxito nunca ejercerla contra otras personas, en gran parte porque vive en una pequeña y apacible comunidad a la que se siente muy apegado. Un mal día las tenciones entre su país y el país vecino, del que su pueblo se encuentra muy cercano, se exacerban y se declara la guerra. Todos los jóvenes son llamados a filas y nuestro protagonista duda si presentarse, pero su pueblo está en directo peligro de ser atacado. ¿Qué debiera hacer? ¿Qué razonamiento siguió para tomar esa decisión?



Segundo dilema ético:
Un practicante de último año de pedagogía, está en su etapa de observación en la práctica profesional. En una de las clases el profesor guía de su práctica realiza una situación injusta en el aula. El practicante visualiza a un estudiante que no está de acuerdo con su actuar y manifiesta ello levantando el dedo de en medio. ¿Qué piensas acerca de la actitud que tomó el estudiante? ¿Le dirías algo al docente a cargo? ¿Qué cosa? ¿Le dirías algo al estudiante? ¿Qué cosa?



¿El cambio desde la comodidad es posible?

Al ingresar a la enseñanza media en el colegio Antilhue comencé a tener el ramo de filosofía, el cual tenía un profesor cuyo objetivo era formar sujetos críticos de su entorno, cuestionarse y juzgar argumentativamente según nuestras necesidades.

Gracias a ello, mis actitudes comenzaron a cambiar, además hay que considerar que estaba en la etapa del desarrollo adolescente donde una comienza a juzgar su ambiente familiar y preguntarse el “por qué” de las actitudes y cómo nos enfrentamos a problemas. En esta etapa existió un claro choque con los integrantes de mi círculo de socialización primaria, pues les molestaba mucho el que yo juzgara actitudes o comentarios que antes me parecían naturales.

La actitud que tomé, mis padres siempre se la adjudicaron al profesor de filosofía pues tenía un discurso muy claro y con tendencia a la crítica y reflexión. Un ejemplo de ello es; el pedir explicaciones respecto a los permisos negados, es decir, no conformarse con un “no puedes salir” si no que consultar siempre el “por qué” e intentar remediar la situación para poder conseguir lo que quería, por lo tanto, ya no tenía esa actitud “conformista” y sumisa a la primera respuesta de mis padres, lo que generó, en su mayoría, peleas y discusiones. Esto conlleva a una crisis en el desarrollo de mi personalidad, una tensión que llegaba a frustrarme, ya que no entendía por qué mi zona primaria de socialización ponía en jaque lo que consideraba justo.

En esos días de cambios, organizamos una reunión en familia para ver la película Machuca que trata de como los niños protagonistas, pertenecientes a dos clases sociales diferentes, viven el golpe militar de estado en 1973. Recuerdo muy bien lo entusiasmado que parecía mi padre contándonos –a mi hermano y a mí– historias vividas en su niñez en ese tiempo, que mencionaba tan duro y difícil. Recuerdo haber cuestionado lo conforme que parecía con su actuar de esa época, opiné que si una persona está en desacuerdo con algo debiera enfrentarse a ello y no conformarse, pues al hacerlo, comenzaba a naturalizar ciertas actitudes y pareciera convencerse de ciertas prácticas. Comentario que causa revuelo en ese tiempo de cambios, ya que precisamente era la conformidad con lo que yo estaba en desacuerdo.

Siempre las situaciones relacionadas a la comodidad en la que han vivido mis padres durante la época desde 1973 hasta nuestros días ha sido tema de discusión, pues no tolero discursos con falta de actuar. Aunque mamá y papá defienden la idea de que había que vivirlo para poder opinar sobre los hechos, yo estoy en desacuerdo y lucho por mantener presente la historia aunque eso ocasione daño en el sentir de mi familia.

En el año 2011, en mi hogar se vivieron discusiones constantes nuevamente por el mismo tema de la conformidad y comodidad, ya que participé activamente de la toma de mi colegio a favor de una educación digna y de calidad para la sociedad chilena. La idea de mi participación en estas instancias, a mi padre le parecía innecesaria. Él mencionaba que apoyaba todas las causas del movimiento estudiantil, pero que a mí no me hacía falta nada, por lo que no era primordial mi participación en el movimiento. Razón por la cual discutimos largamente, hasta hubo un tiempo que parecía no vivir en la casa, ya que con lo enojada que estaba me quedaba todos los días en el colegio en toma y no veía a mi familia.

En este tiempo, fueron de mucha compañía algunos grupos musicales que resonaban en mí. Sus letras que parecían escritas para el momento que estaba viviendo y sentía que aquellas letras tenían algo que podían explicar e interpretar todo lo que yo estaba sintiendo en ese entonces. Alguno de los grupos que seguía era Calle 13, sobre todo con su canción Latinoamerica y La Perla. Los Bunkers, Ana Tijoux y tantos otros.

Sin ganas de seguir discutiendo hablé con mi mamá que parecía comprender más la situación y se ponía en mi lugar, di los argumentos que a mi parecer eran justos y válidos. Ella sólo me aconsejó y advirtió que no me apasionara tanto que generalmente se terminaba con mucha frustración luego de la participación tan activa y en colaboración con el colectivo.

Pasado el tiempo, logro asociar estos cambios con mi desarrollo adolescente ya que en esta etapa se juzga el mundo de socialización primaria. Estas características eran extrañas en mí, pues en la familia jamás se había visto que se discutiera una decisión ya tomada por los padres. Las peleas y discusiones generadas por estas situaciones provocan una tensión constante en esta etapa, pues cuestionaba demasiado el criterio de mis padres.

Mi familia debe aceptar la homosexualidad

Hubo un momento familiar, en el que mi mamá, abuela y tía, sabían que mi hermano mayor era homosexual, sin embargo, era un secreto a voces en el mundo familiar.

Recuerdo que tenía alrededor de 15 años cuando mi hermano mayor se fue de la casa a vivir con mi abuela. Un día, de regreso a casa con mi tía, después de haber visitado a mi hermano, yo le comentaba cuánto extrañaba a mi hermano, y las ganas que tenía de que él volviera a la casa, a lo que mi tía señala: “tu hermano no volverá, él tiene un problema y tu mamá no puede entenderlo”. Confundida pregunté ¿Qué problema? Ella respondió de manera ambigua: “Un problema, tu hermano no es normal, le gustan otras cosas que tu mamá no entiende”. Mientras la escuchaba, pensaba dentro de mí si acaso mi tía se refería a que mi hermano era homosexual, pero luego, descartaba esa idea, porque aquello no era un problema, entonces seguía sin comprender qué problema tenía mi hermano.

Al tiempo después, mi hermano comenzó a pololear, y no sabía cómo presentar a su pareja a la familia. Cuando me manifestó su inquietud le señale que no entendía el problema, que cuando yo presentaba a mi pareja, no decía “Hola familia, soy heterosexual y les presento a mi pareja hombre”, por lo tanto, no era necesario que él lo dijera, solo bastaba con presentar a su pareja. Él manifestó su preocupación también por nuestro hermano pequeño, no obstante, le dije que él nació en otra época, que no se preocupara de aquello. Así fue como un día lo presentó, y toda la familia, lo recepcionó de manera muy cordial.

Hasta el día de hoy le dicen a mi hermano que le dan todo el apoyo, no obstante, es un discurso que mantienen solo en el círculo familiar más privado, ya que han ocurrido otros hechos donde se refleja que deslegitiman la opción sexual escogida por mi hermano, incluso que se avergüenzan. Por ejemplo, hace muy poco tiempo atrás, hubo un almuerzo familiar donde llegó una pareja de amigos de mi familia de hace muchos años. Cuando la señora le preguntó a mi mamá de mi hermano mayor, cómo estaba él y qué hacía con su vida, mi mamá le respondió que estaba haciendo el doctorado y que vivía con unos amigos. En mi mente yo decía: “mentira, ¿cómo que vive con unos amigos? vive con el pololo”.

Hoy en día, la homosexualidad es un tema político que trae consigo muchos temas y cuestionamientos asociados como lo es la identidad de género, el matrimonio homoparental y la conformación de una familia. La experiencia con mi hermano, me ha permitido cuestionar y reflexionar en torno a dichas temáticas, y construir de esta manera mi subjetividad y un posicionamiento político en torno a estas.

Quisiera dejarlos invitado a leer un libro que se llama "El corredor de fondo" de Patricia Nell Warren, quien narra una fabulosa historia de unos chicos homosexuales y su constante lucha por cumplir sus sueños. Además, dejo el link de una canción que habla de aceptarnos como somos.
Born this way - Lady Gaga



Mi Primera Marcha

Cuando entré a estudiar a la universidad sentí que iba a ser difícil, porque no venía de un colegio emblemático y percibí que muchos de mis compañeros habían visto en el colegio muchos de los contenidos de las clases, que para mí eran nuevos, y también me daba cuenta que no estaba habituado a estudiar demasiado porque en el colegio me bastaba con prestar atención en clases para tener buenos resultados. Por eso me auto-impuse varias exigencias: nunca llegar tarde a clases, nunca faltar, estudiar dos horas efectivas diarias y hacer todas las tareas, fueran o no evaluadas; condiciones que más o menos cumplí, aunque veía que la mayoría de mis compañeros no hacían, lo que me empujó a relacionarme con personas que tenían una actitud cercana a la mía dentro del curso.

No obstante en una de las clases a mediados del primer semestre, entró una persona -una mujer de baja estatura pero muy carismática- y le pidió al profesor poder dar una información. Brevemente explicó que faltaban recursos para el financiamiento de las ayudas estudiantiles y que iba a haber una marcha al día siguiente hacia el ministerio. Yo nunca había participado en algo como eso; había estudiado en un colegio pequeño de una comuna alejada del centro en que esos debates no estaban presentes, no tenía una predisposición en contra, pero creo que era un tema que nunca me había planteado realmente aunque mi familia -mis padres- me habían transmitido una visión favorable a ese tipo de expresiones sociales (en general tienen una posición de izquierda).

Al otro día asistí a las clases de la mañana, y en el recreo varios de mis compañeros conversaban afuera de la sala si entrar al segundo bloque de clases o ir a marchar. La mayoría iba a entrar, pero había un grupo significativo que pensaba ir a la marcha. Yo no había meditado demasiado, pero al momento de decidir no dudé demasiado y decidí participar de la movilización. No creo que lo hubiera hecho si hubiera sido el único, pero cuando me preguntaron que haría, y pese a que mi grupo de amigos (que había formado en esas primeras semanas) tomó la otra opción, me pareció que no podía éticamente hacer otra cosa.

En retrospectiva, creo que esa forma de encarar las cosas, ha influido mucho en mi construcción identitaria, a partir de ese momento me involucré mucho en las la organización estudiantil, participando en marchas, asambleas y otras instancias; incluso participé como dirigente de mi carrera y de la universidad en que estudiaba en ese momento (USACH). 


Cerro Huelén - Santa Lucía

Como equipo de docentes consideramos fundamental la formación integral de los y las estudiantes de la generación de hoy en día. Hemos hech...